Finalmente, decidió partir en búsqueda de su hermana, aunque no descartaba también la posibilidad de saber algo de Balthimor, en el que no había dejado de pensar tampoco, siempre con la esperanza de que regresara.
Una vez en aquel lugar, al que llegó por unos portales, se sentía bastante desanimada. No quería seguir siendo curandera, no se sentía motivada para ello por alguna razón. Quería luchar. Quería ser más fuerte para poder proteger mejor a aquellos que amaba.
Así que decidió tomar el camino del paladín, siguiendo los pasos de su amigo Vand y de Balthimor cuando lo conoció…
Encontró a unos enanos y siguió camino con ellos por un tiempo, hasta que sus caminos se separaron y siguió por su cuenta.
Formó parte de un clan en el que fue líder de paladines, ayudando a otros a formarse en sus habilidades a su vez.
Allí conoció a alguien que por alguna razón le inquietaba. Una joven chamana.
Al tiempo, una pista la llevó a volver al que había sido su hogar en su infancia…
