Con el tiempo, fueron mejorando en sus ataques. La alianza cada vez estaba más coordinada y los cuatro clanes trabajaban duro para lograr resultados.
Aunque inicialmente no querían tomárselo tan en serio, sentir que cada vez estaban más cerca de lograr una victoria les motivaba a pelear más.
Hasta que finalmente un día lo lograron. Y a partir de ahí las victorias continuaron, no siempre, pero se habían convertido en clanes reconocidos en Mideralia, con lo que la reputación de la princesa aumentaba.