Taisa aprovechó la oportunidad para tomar un estilo de vida más calmado por un tiempo.
Se dio una circunstancia adicional… La Innombrable también buscaba lo mismo. Alejarse de los dioses tras lo que había ocurrido y llevar una vida normal pasando desapercibida.
Y de algún modo surgió la idea, y entre las dos abrieron una posada.
Allí atendían a los viajeros, recibían a sus amigos, y pasaban largas horas charlando sin más sobre muchos temas.