«Sacrificaré lo que sea necesario por aquello que me importa.»
Cuando Heinri recibió el informe de Crow sobre la situación en Occidente, las intenciones inciertas de Reinfallen y el inestable estado mental de Verunt, se preocupó enormemente.
La situación de la emperatriz era extremadamente delicada, sobre todo después del nacimiento de sus pequeños polluelos. Heinri temía por ella. Regresar no era una opción, pero dejar el Imperio a su suerte por más tiempo tampoco era factible.
Por ello, había enviado a Crow de regreso con la orden de buscar ayuda… de una deidad. Ella podría darles el tiempo necesario.
Por su parte, Heinri necesitaría contar con todo el apoyo posible para el plan que empezaba a gestar. Tenían que recuperar el control del Imperio.
Desde el lugar donde se encontraba, lejos del Imperio, hizo un llamado para encontrar gente de su total confianza para una misión de suma importancia.
Debían ponerse en contacto con él lo antes posible.
Ahora solo quedaba esperar que ella respondiera a su petición.


Deja una respuesta